La bandera Sanisidrense

LA BANDERA SANISIDRENSE

La bandera sanisidrense es -según Sergio Etulain, su autor- “un paño blanco con una partición por mitad en alto, color verde hacia el pendiente. En el centro del cuartel superior del asta, seis bezantes dorados enmarcados al círculo, flores de “espinillo”, sobre hojas verdes de ese árbol”.

¿QUÉ SIGNIFICA EL DISEÑO?

Con sus colores y figuras, pretende representar a San Isidro en su origen -desde la Fundación de la Capellanía en 1706- y, en el presente, a sus localidades.

La simbología de cada elemento

  • Flores de espinillo: 6 flores doradas (bezantes) que representan a cada una de las actuales localidades del Partido.
  • Hojas de espinillo: que contienen a las flores, representa al Partido.
  • Plano inclinado (formado por la mitad en alto): representa la característica topográfica más presente en la geografía de San Isidro; desde las barrancas que miran al este, hasta las lomas sobre el oeste.
  • Blanco: Representa a la fe cristiana, en este caso la fe que ha impulsado a Acassuso a fundar la Capellanía.
  • Verde: es el color que ha caracterizado a San Isidro desde su origen. Su antigua denominación, “Monte Grande” y los campos de gramíneas que encontraron los colonizadores. Aunque con el tiempo ha tomado otros matices tales como el dorado del trigo (tierras de pan levar) o el gris del cemento de la ciudad, el verde es el color que ha persistido, hoy en día, con sus arbolados.
  • Espinillo (hoja y flores): árbol a cuya sombra, según la leyenda, don Domingo de Acassuso soñó con el “mismísimo San Isidro Labrador requiriéndole que levantase en ese mismo lugar una capilla”. Dando cumplimiento al mandato del santo, en 1706 funda la Capilla y Capellanía con la advocación de San Isidro Labrador, tomando la vecindad circundante el mismo nombre.

EL ESCUDO

En 1915, durante la administración comunal de don Andrés Rolón, fue sancionada la ordenanza que estableció como sello oficial municipal, un escudo que representa al sueño de Acassuso, en donde el espinillo ocupa el lugar central y más destacado.

En 2006, la Municipalidad de San Isidro plantó numerosos ejemplares de este árbol-símbolo, como conmemoración de ese sueño.